Mentores, micromentores y el arte de escuchar lo que realmente necesitas
Lecciones de la Historia
Recibir buenos consejos es clave para el crecimiento profesional, pero muchas veces buscamos confirmar nuestras creencias en lugar de aceptar orientación sincera. La historia nos deja ejemplos de líderes que fracasaron por rodearse de quienes solo les decían lo que querían oír.
Uno de estos casos es el Rey Jehoás, quien gobernó por 16 años a mediados del siglo IX a.E.C. Durante sus primeros años, tuvo un mentor que lo guió con decisiones estratégicas. Pero cuando perdió esa orientación, se dejó influenciar por consejeros que solo reforzaban sus ideas, alejándolo de decisiones acertadas y llevándolo a su declive.
Este concepto se aplica también al mundo profesional. Según un artículo de Harvard Business Review, escrito por Dorie Clark y Alexis Redding, la micromentoría es una herramienta poderosa para el desarrollo. No siempre es necesario un mentor formal; muchas veces, los mejores consejos provienen de interacciones espontáneas con colegas, profesores, amigos o incluso familiares.
En entornos familiares, el impacto de los valores y las enseñanzas transmitidas de generación en generación influye profundamente en la manera en que tomamos decisiones. En Uruguay, donde el 80% de las empresas son familiares, los principios aprendidos en casa muchas veces se convierten en nuestros primeros micromentores. Escuchar estos consejos puede marcar la diferencia entre el éxito y el estancamiento en nuestra vida profesional.
1. El valor del mentorazgo sincero Rodéate de personas que te desafíen a mejorar.
Actúa: Pregunta a alguien que respetes: «¿Qué área crees que puedo mejorar?» y escucha sin defensas.
2. Coherencia entre valores y decisiones Las mejores elecciones son las que reflejan nuestros valores.
Actúa: Revisa tus últimas cinco decisiones importantes y compáralas con tus valores clave.
3. Receptividad al feedback Grábate esto: Un líder que solo escucha lo que quiere oír pierde oportunidades de crecimiento.
Actúa: En reuniones, dedica tiempo a preguntar “¿Cómo podemos mejorar esto?” y toma nota de las respuestas.
4. La relevancia de los micromentores Pequeños consejos pueden marcar grandes diferencias.
Actúa: Identifica tus micromentores y escribe un consejo clave que hayas recibido de ellos.
¿Te ha pasado alguna vez? Piensa en un consejo que te dieron y que, en su momento, dudaste en seguir. ¿Cómo impactó tu trayectoria profesional?
Comparte en los comentarios tu experiencia con mentoría, micromentoría o consejos que marcaron tu camino.
¿Quieres conocer más sobre la historia de Jehoás? Pregúntame y te comparto donde leerla



